Caliente final (Carlos Lapeña)

Caliente final (Carlos Lapeña)

Categoría: La caja negra

Acercó la mano a la tierra. 
La posó con cuidado sobre ella. 
En efecto, estaba caliente. 
Muy caliente. 
Miró al hombre y con su mirada le dio la razón. 
Él se agacho y posó sus dos manos sobre la tierra. 
Ella lo imitó. 
Sus ojos viajaron de las manos a sus ojos. 
No fue necesaria la voz, articular palabra. 
Se despojaron de la ropa, toda. 
Se tumbaron sobre la tierra caliente. 
Se abrazaron. 
La temperatura de la tierra era también la temperatura de sus cuerpos. 
Se activaron los besos, las caricias y los sexos. 
El sudor de sus cuerpos fue también el sudor de la tierra.
Y el orgasmo fue la explosión.

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