Corre (Carlos Candel)

Corre (Carlos Candel)

Categoría: La caja negra

Corre, porque no te queda tiempo.

¡Corre!

Mueve tus piernas desnudas a través de desiertos antes de que yo me duerma en este sofá, pegamento de pereza.

Bracea con desesperación para no hundirte. Salta la valla, no queda mucho para que yo detenga el sofoco de este verano entre ventiladores que escupen desprecio. Escapa de tu guerra para que yo pueda buscar entre tu sangre, sí, esta sangre que sostengo entre mis manos y que hoy no tiene nada que ofrecerme, nada que me interese. Ya casi no queda nada. Me aburro y tú ya vienes. Apenas saliva y sudor, apenas hambre y sed. Pero vienes. Y este cansancio mío no me deja verte pasar a mi lado, recuerdo de un pasado, presente y futuro que está ahí, que reclama mi atención en cada acelerador.

Dicen que aburrirse es bueno, incluso necesario. No sé si tú tienes tiempo para eso. Yo sí. Mi aburrimiento es concertina afilada para ti. Tu necesidad es vivir.

De la pantalla me llega un sopor de viajeros. Yo navego por las aguas de este aburrimiento, tú naufragas en una isla de plástico.

Pero no tengo tiempo, no te veo desde aquí, mi torre de asfalto. Por mucho que corras, nades o saltes, eres invisible. Floto, me dejo mecer por las olas. Al mismo tiempo, la arena del desierto araña tu piel y el sol es una daga en el cielo. No hay tiempo que perder, te dices y sigues caminando. Tu aliento es de viento. Un viento que llega hasta a mí y me da una bofetada.

Quizás solo te quede volar. Vuela, nadie.


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